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Sanidad destina 8 millones de euros mas a las clinicas privadas

http://rompemoslabaraja.blogspot.com.es/2015/03/sanidad-destina-8-millones-de-de-mas.html

Concentración 13 de Marzo por la reversión a manos públicas del Hospital Militar de Mislata !!Privatizar la sanidad mata!! ! Sanitas responsable!! !!Ni una muerte mas!!

http://www.loquesomos.org/sanitas-manises-la-evidencia-de-que-privatizar-mata/

Comunicado CAS-PV : Solidaridad con las trabajadoras de limpieza de La Fe

http://www.loquesomos.org/solidaridad-con-las-companeras-de-limpieza-del-hospital-la-fe/

Sera per diners….!!!

http://www.loquesomos.org/sanitat-valenciana-sera-per-diners/

LOS RECORTES MATAN , LAS PATENTES REMATAN :

¿Es licito pagar 25.000 e. epor un medicamento cuyo coste de producción no alcanza los 115 e?

Los encierros de pacientes afectados por la hepatitis C han permitido visibilizar uno de  los principales problemas que arrastra el sistema sanitario desde la pro­mulgación en 1986 de la Ley General de Sanidad: su dependencia absoluta de las multinacionales de farmacia al haber re­nunciado en aquel momento a la creación de un sistema público de investigación y producción de medicamentos. La lucha de afectados y familiares, ha puesto sobre la mesa la imposibilidad de acceder a un tratamiento reconocido hasta el momen­to como el más eficaz, debido al altísimo coste exigido por la multinacional que lo produce y ostenta su patente (GILEAD, la misma empresa que vendió a Roche la patente del fármaco Tamiflú, la supues­ta cura de la gripe aviar…) y que nuestro gobierno ha pactado. El medicamento en cuestión es el Sofosbuvir y su nombre co­mercial, Sovaldi.

El precio pactado por el gobierno es ina­sumible, tanto que hace imposible el tra­tamiento de los 35.000 pacientes que se estima lo necesitan. Pero lo realmente preocupante, es que existiendo estudios de costes que valoran el precio de pro­ducción de una pastilla de Sofosbuvir en 2.5 euros, y el tratamiento de 12 semanas entre 68 y 136 dólares[1], Gilead lo propon­ga a un precio de 650 a 1.000 euros por comprimido y entre 25.0000 a 60.000 € el  tratamiento completo.

Las normas internacionales permiten que un gobierno emita licencias obligatorias para “permitir la producción de un produc­to patentado por otros o utilizar el proceso patentado sin el consentimiento del titular de la patente”. Esto significa que un go­bierno puede promover la producción de Sofosbuvir por una empresa de productos genéricos a un precio mucho más bajo o importarlo de otro país en una versión ge­nérica. Nuestro gobierno no lo ha hecho. Tampoco ha negociado conjuntamente con otros países la compra del medicamento, o se ha planteado pagar la patente a un fa­bricante de genéricos. También ha estado en contra, así como la Comisión Europea, de establecer un precio máximo para Sofosbuvir.

Nuestro gobierno podría incluso, así como lo ha hecho el gobierno Indio, cuestionar legalmente la patente sobre Sofosbuvir dado que esta molécula fue patentada previamente como un medicamento con­tra el cáncer, y se podría demostrar la au­sencia de una innovación que justifique la patente actual. Pero nuestro gobierno, así como la mayoría, tampoco lo ha hecho.

Sin embargo, no es solo el gobierno el que ha mantenido una actitud pasiva frente a la presión de Gilead. Nos llama poderosa­mente la atención el silencio de la mayo­

ría de las sociedades científicas respecto al precio impuesto por la multinacional (lo que se repite con otras enfermedades), y nos genera grandes dudas respecto a sus relaciones con la industria multinacional farmacéutica. Al margen de casos más os­curos, hay hechos incontrovertibles que podrían explicar ese silencio como que prácticamente todos los congresos de es­pecialidades médicas están financiados por la industria farmacéutica, que prácti­camente no existan canales de investiga­ción que no estén financiados por la mis­ma, o que la formación que se da en todas las Facultades de Medicina esté controla­da por el negocio de los medicamentos. Exigimos que en aras de la transparencia, dichas sociedades científicas hagan pú­blicas las subvenciones que hayan recibi­do de la multinacional citada.

El evidente sufrimiento de los pacientes de Hepatitis C y sus familiares, constituye el reclamo perfecto para que todo tipo de fuerzas políticas quieran rentabilizar polí­ticamente este problema.

Las propuestas de actuación ante el Parlamento Europeo u otras instancias (políticas) no solo bus­can ofrecer la falsa imagen de que nues­tros problemas se solucionan delegando en políticos, sino que tienen intereses pu­ramente electoralistas.

La problemática puesta en evidencia por los pacientes de Hepatitis C no es, sino una más de la larga lista de problemas del sistema sanitario, que tiene su raíz en el proceso de mercantilización que gobiernos de todo color político y empresas llevan ejecutando desde hace décadas. Hoy es la Hepatitis C, pero el hecho general es que la inmensa mayoría del gasto farmacéutico —que es casi la cuarta parte del gasto sa­nitario público total— está absolutamente sobredimensionado en función de los inte­reses de la industria farmacéutica.

Por todo ello la

Coordinadora Antiprivatiza­ción de la Sanidad del Pais Valenciano:

1º APOYA DECIDIDAMENTE las movilizacio­nes de pacientes, familiares y población en general con el convencimiento de que sólo mediante la lucha mantenida en el tiempo podremos imponer la prioridad de las nece­sidades de las personas sobre los intereses económicos de las multinacionales y de los políticos a su servicio.

2º EXIGE AL GOBIERNO que adopte todas las medidas necesarias para poner a disposición de los pacientes de Hepatitis C el medica­mento Sofosbuvir imponiendo la primacía de las necesidades de salud sobre los derechos de patente.

 

 

3º EMPLAZA AL GOBIERNO ACTUAL Y A TO­DAS LAS FUERZAS POLÍTICAS A ACOMETER UNA POLÍTICA INTEGRAL DE USO RACIONAL DEL MEDICAMENTO QUE EXIGE:

— Poner en marcha una industria farmacéuti­ca pública que fabrique y distribuya los medi­camentos esenciales de forma que se garan­tice el acceso a todos los fármacos realmente útiles a quienes los necesiten.

— Derogar todas las normas que imponen el copago de medicamentos de uso hospitalario, a las personas pensionistas y el aumento del copago para las activas. Medicamentos gratui­tos para todas las personas desempleadas.

— Eliminar del Registro todos los medica­mentos inútiles, perjudiciales para la salud o con precios comparativos injustificadamente elevados. Todos los medicamentos admiti­dos en el Registro deberán tener financiación del sistema público.

— Dispensar directamente los medicamentos en los centros sanitarios a la dosis necesaria.

— Prohibir la financiación por parte de la in­dustria farmacéutica de congresos, activida­des científicas y de investigación, que debe­rán ser sufragadas con fondos públicos.

— Acabar con todo tipo de publicidad de me­dicamentos.

Golpe politico a la India por su rebelión de los medicamentos genéricos Sovaldi

http://www.migueljara.com/2015/01/29/golpe-politico-a-india-por-su-rebelion-de-los-medicamentos-genericos-sovaldi-hepatitis-de-fondo/

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